martes, 20 de marzo de 2007

Mi primera vez


La primera vez siempre es importante por la simple razón de ser la primera. Porque nunca antes lo habíamos hecho, porque no sabemos qué vamos a sentir, porque no sabemos con precisión lo que ocurrirá luego de que lo hagamos. Puede que nos hayamos preparado a conciencia para ella y la enfrentemos con decisión o que nos sorprenda sin previo aviso; pero siempre la vivimos con expectativa, nerviosismo, ansiedad y en algunos casos hasta miedo.
Cuando es feliz y exitosa, la primera vez queda guardada en nuestra memoria como un hito glorioso que abrió una nueva etapa en nuestras vidas, como un momento al cual regresaremos imaginariamente en muchas ocasiones durante el resto de nuestra existencia terrenal, como un motivo de incontables sonrisas futuras.
Sin embargo, las probabilidades estadísticas de que una primera vez sea un éxito rotundo son escasas, puesto que toda la responsabilidad de la empresa recae sobre perfectos inexpertos que suelen ser presas de emociones intensas que los aturden y les dificultan proceder diestramente. La cadena de errores se facilita y los potenciales desastres se multiplican. La búsqueda de una rápida gratificación lleva a que se descuiden detalles básicos y el resultado puede ser el fracaso de la insatisfacción.
Entusiasta y expectante doy un paso adelante. Hoy repito el viejo y eterno ritual de la primera vez.

1 comentario:

Lesly VR dijo...

Amazing!
You got me from the beginning at the end, I'm already looking for more posts from you.

Have an excellent write time!